El Departamento de Vehículos aclara que en su base de datos no se diferencia entre las licencias regulares y las AB60 que otorga solo a los indocumentados, pero reconoce que todas las agencias del orden, incluidas las de inmigración, tienen acceso libre a datos personales como nombres, fotos, fechas de nacimiento y domicilios.

Un millon de licencias, bajo la ley-AB60

LOS ÁNGELES, California.– "He aprendido a vivir con miedo", asegura Iván, un indocumentado que hace cuatro años manejaba sin licencia de conducir temeroso de que la Policía le decomisara el auto y tener que pagar 1,500 dólares para recuperarlo. Ahora que tiene ese documento su temor es otro, pues cree que su domicilio está a disposición del Servicio de Inmigración y Aduanas (ICE) si lo quisiera deportar.

"¿Qué hacemos entonces? Nosotros llegamos a este país para vivir mejor, trabajar, pero no podemos estar tranquilos. ¿Qué hacemos?", dice este constructor, quien es uno de los más de un millón de indocumentados que ya han recibido una licencia de manejo a través de la histórica ley AB60, que entró en vigor el 2 de enero de 2015.

El Departamento de Vehículos de California (DMV) informó esta semana esa cifra, que llama la atención en una época de ansiedad por los operativos que ICE realiza en vecindarios y centros de trabajo. Por eso, no cesa la incertidumbre sobre qué pasa si la información de un inmigrante termina en la base de datos del gobierno estatal a la cual tienen acceso las autoridades migratorias.

"Era una trampa", es un comentario que suele aparecer en las redes sociales tras arrestos de inmigrantes haciendo referencia a la posibilidad que ahora tienen los indocumentados de tramitar sus licencias de conducir, aunque eso implique entregar sus datos en una oficina del gobierno estatal.

El DMV aclara que en su base de datos está la información de 25 millones de personas y no se diferencia entre las licencias regulares y las AB60. Es decir, no precisa quiénes son indocumentados. Sin embargo, reconoce que todas las agencias del orden, incluida ICE, tienen acceso libre a datos personales como nombres, fotos, fechas de nacimiento, números de licencia de manejo y domicilios.

"Las agencias policiales pueden acceder a cierto tipo de información de un conductor como parte de una investigación en marcha", explica la dependencia, indicando que también pueden obtener detalles del expediente del conductor, como delitos, infracciones y accidentes.

A la fecha se desconoce si ICE hurga entre los registros digitales del DMV para ubicar a fugitivos. Se han reportado casos en que agentes del orden determinaron que una persona no tenía documentos legales solo por la frase que aparece en las licencias AB60: "Aplican restricciones federales".

La oscura época de los decomisos

Cuando se promulgó la ley AB60, las autoridades calculan que alrededor de 1.4 millones de indocumentados manejaban sin licencia. Apenas entró en vigor, las oficinas del DMV se vieron abarrotadas por personas que llegaban incluso desde una noche antes. Pero el interés bajó notablemente en 2016, coincidiendo con la campaña electoral de Donald Trump. En el último año, el DMV entregó unas 150,000 licencias, la misma cantidad que extendió solo en marzo y abril de 2015.

La agencia no cree que la retórica y acciones de Trump estén relacionadas con este descenso.

La AB60 fue firmada en octubre de 2013 por el gobernador Jerry Brown, ahora enfrascado en una lucha con la administración Trump por promulgar otras legislaciones que protegen a los indocumentados.

Carlos Amador, director de organización del Centro de Políticas del Inmigrante de California, parte de una coalición dedicada a promover estas licencias, asegura que anecdóticamente han observado que la mayoría de los inmigrantes celebran que dejaron de infringir la ley haciendo actividades básicas.

"La gente recibe las licencias de forma favorable", afirmó Amador. "Las licencias AB60 han cambiado las vidas de muchas personas, como poder manejar sin el temor de que su auto sea decomisado (por la Policía), poder llevar a sus hijos a la escuela, llevar a sus seres queridos al hospital y poder ir a trabajar".

Durante más de 20 años los indocumentados en California se las ingeniaron para conducir sin licencias evadiendo a los policías. Esa pesadilla comenzó en 1993, cuando el entonces gobernador californiano Pete Wilson firmó una ley que exigía prueba de residencia legal para obtener el documento y empeoró durante la década pasada, período en que policías y compañías de grúas se beneficiaron de constantes decomisos de autos de los inmigrantes sin papeles.

Ese millonario negocio que floreció en Los Ángeles se mantuvo a través de sobornos a políticos, el pago de comidas a policías y por la escasa vigilancia de sus prácticas, según un reporte oficial.

Uno de los informes cita el caso de la empresa Albert’s Towing, cuyo dueño, Joe Albert, amasó una fortuna gracias a un contrato que tuvo con la ciudad de El Monte durante cuatro décadas. Para renovar ese acuerdo, Albert apoyó campañas políticas, era cercano a mandos policiales e incluso pagó fiestas y alimentó a policías durante los retenes en los que les quitaban autos a los inmigrantes.

"Los inmigrantes tienen una vida mejor"

Con ese antecedente, el promotor original de la AB60, el concejal angelino Gil Cedillo, celebró que esa época oscura haya quedado atrás. "Le damos tranquilidad a un millón de familias mientras conducen hacia la escuela y la iglesia. Esta lucha de 20 años estará en los libros de historia", señaló el político local, quien celebró que el estado vaya en una dirección opuesta a la del gobierno estatal.

"Mientras el país retrocede en términos de política migratoria, California sigue avanzando", enfatizó.

Cedillo, quien fue senador y asambleísta estatal, se ganó el apodo de 'One-bill Gil' porque al inicio de varios periodos legislativos presentaba la misma propuesta de ley pidiendo licencias de manejo para los indocumentados. Jamás logró que se promulgara, aunque en 2013, ya estando en el Concilio de Los Ángeles, su proyecto fue retomado por el asambleísta Luis Alejo y finalmente se aprobó en Sacramento.

"Los inmigrantes tienen una vida mejor en California", expresó Alejo, ahora supervisor del condado Monterey, resaltando que ahora más personas dan la cara cuando se involucran en un choque. De hecho, solo en 2015 se registraron unos 200,000 nuevos seguros de auto.

"Ellos (los indocumentados) pasan una prueba, portan licencia y tienen seguro vehicular. Ahora pueden conducir al trabajo, llevar a sus hijos a la escuela o ir a ver al médico sin temor a que sus autos sean confiscados. ¡Una gran historia de éxito en California para los inmigrantes, nuestras carreteras y nuestra economía!", expresó Alejo en su cuenta de Twitter.

Por; Univision34
04-06-2018

SI USTED NO GANA, NO PAGA

Si Ha Sido Lesionado en un Accidente, Usted Podría Calificar para Recibir una Compensación Monetaria y Ayuda Médica


Llámenos Consulta Gratis!
(800)399-0190